El encargo educativo y los profesionales de lo social en los centros de justicia juvenil: una mirada etnográfica
Esta comunicación, inscrita en el marco del panel “Aproximaciones etnográficas a las profesiones sociales: entre el control social y la emancipación”, aborda las tensiones entre el encargo (re)educativo de los centros de justicia juvenil y las formas en las cuales sus profesionales concretan la intervención institucional. Fruto de un trabajo etnográfico realizado en centros de corrección catalanes, exploramos, por un lado, las formas institucionalizadas de mirar a los jóvenes apresados en la categoría “joven delincuente” y, por otro, la lógica institucional que dispone a los educadores a reproducir fielmente la propedéutica reformatoria. Como en toda institución total, los profesionales de los centros de justicia juvenil cuentan con lo que Goffman llamó teoría de la naturaleza humana sobre los sujetos que atienden, en alusión a una vasta y clara concepción de cómo es, o debe ser un “menor infractor”. Esta teoría, según el autor, permite simultáneamente racionalizar la actividad, proporcionar un medio para el mantenimiento de la distancia social con los internos, elaborar una imagen estereotipada de ellos y, en último lugar, justificar el trato que se les da. La tesis de esta comunicación plantea que los atributos negativizantes que acompañan a la categoría “joven delincuente”, junto con los mecanismos disciplinarios institucionales, operan como un dispositivo de captura para los profesionales que, en no pocas ocasiones, son subsumidos en una lógica que termina por institucionalizarlos a ellos también. Esto es, terminan congeniando con los esquemas interpretativos que la institución les proporciona y asumiendo el encargo de control al que son convocados.
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