Artículo

El des-Cuido cotidiano en personas defensoras de Derechos Humanos. La resistencia de los cuerpos.

Esta comunicación parte de una investigación etnográfica realizada durante 4 años en una Casa de Respiro para personas defensoras de Derechos Humanos utilizando una metodología antropológica: Observación participante en estancias del programa (acompañamientos, actividades, reuniones…), quince entrevistas en profundidad (participantes y equipo), observación participante en otros espacios de personas defensoras y análisis documental. Parte crucial del proyecto “Casa de Respiro” es analizar los impactos de la defensa de los DDHH en personas defensoras y activistas y el des-Cuido aparece recurrentemente como algo consustancial a la actividad y al deterioro físico y emocional. Trabajan habitualmente en situaciones extremas de amenazas, agresiones y violencias cotidianas que les empujan a abandonar su cuerpo, hábitos, relaciones... pero este des-Cuido no tiene que ver con la dejadez o la enfermedad mental ni se circunscribe al individuo, sino que posee dimensiones (y repercusiones) familiares y sociales. Está más relacionado con un olvido de la propia persona atravesado por el compromiso y una renuncia a prácticas necesarias para conservar el equilibrio físico y emocional: sueño, alimentación, salud, ocio, relaciones… Cuando es mantenido, acaba provocando problemas de salud. Situaciones similares se dan, en menor medida, en contextos laborales o educativos de sociedades del Norte Global. Espacios extenuantes, exigentes, asfixiantes, donde las personas se autoexplotan, con horarios interminables, tareas infinitas y una borrosa línea entre lo laboral y lo personal. Plantearé cómo es este des-Cuido en el contexto de las personas defensoras, y esbozaré cómo ambos escenarios, aunque alejados, forman parte de una misma forma de mirar el mundo.

Leer texto completo