En la actualidad, en México las comunidades indígenas, y las organizaciones que de ellas emanan, están buscando fortalecer sus identidades mediante la preservación de sus territorios, la recuperación y revitalización de sus lenguas y de múltiples manifestaciones culturales que engloban prácticas gastronómicas, artes escénicas, danza, teatro, sus propias vestimentas como elementos culturales que reclaman como propios, acciones que emplean para remarcar la diferencia y fortalecer su derecho a la autonomía política, reclaman espacios para recrear la diferencia libres de la interferencia de cualquier ente político ajeno. Los nuevos reclamos son la expresión de diferencias cuya existencia no había conseguido manifestarse políticamente y que no pueden ser satisfechos desde una perspectiva universalista, que se concreta en las Constituciones de los estados nacionales. Este texto aborda este proceso reivindicatorio, como la polémica a él asociada.