Artículo

El espejo del Kalifa

La historia del Kalifa Ozmín el Jarax (nombre ficticio del poeta José Martínez Álvarez de Sotomayor) se convierte en un ensayo fílmico que reflexiona, como en un espejo, sobre la imagen y la dificultad de retratar fielmente al poeta. A través de esta película, se exploran las complejidades de su vida antes y después de la guerra civil y la de su pueblo Cuevas del Almanzora (Almería). El cineasta, gracias a un viaje a un Festival de cine en Nador, se cuestiona la posibilidad de capturar la esencia del artista en un retrato cinematográfico auténtico. La película ensaya etnográficamente sobre cuestiones culturales como el mito de al-Ándalus, la industria minera, la Guerra Civil en Cuevas del Almanzora, además de la representación de la otredad. La película es parte de la tesis doctoral en Antropología Audiovisual por la Universidad de Granada llamada, El espejo del kalifa: representación del mito «bueno» de al-Ándalus en Cuevas del Almanzora mediante el cine etnográfico subjetivo (de la observación participante al cine ensayo). El marco teórico en el que se encuadra la película se basa en dos frases. Una escrita por Cliford Geertz parafraseando a Wittgenstein que dice, «Una imagen verídica de un objeto confuso no puede ser clara, sino confusa». Por otro lado, la enunciación cinematográfica de la película se basa en la frase, «cuando el dedo apunta a la luna el tonto mira el dedo». El intérprete-cineasta no solo presenta lo señalado, sino también el acto mismo de señalar.

(*)El autor o autora no ha asociado ningún archivo a este artículo