Video

Transmodernidad, situando el debate decolonial

La “transmodernidad” es una de las piezas claves para entender el contexto de la idea decolonial. Por un lado, tenemos que entenderla como una forma que nominaliza una modernidad paralela y alternativa, más de acuerdo a los intereses y dinámicas históricas de los territorios del Sur. Y, por otro, este término inaugura lo transmoderno como una forma de epistemología que piensa, debate y genera un conocimiento que es propiamente una alternativa a la modernidad como pensamiento hegemónico. Desde que se acercara a este concepto Enrique Dussel, el debate no ha parado de estar ahí, fundamentalmente porque no hay manera de desligar la propia genealogía de la modernidad de cualquier forma de alternativa. Otros autores vienen a plantear que lo deseable es buscar a un sujeto que asuma la idea de transmodernidad como una forma primera de superar la negación del mito de la modernidad, sin el cual no habría hegemonía, y segundo que soporte la idea de un mundo en “negativo”, un mundo que no está aún rebelado y del que sólo tenemos su cara más oscura y críptica. La transmodernidad no es una nueva forma de liberación de los sujetos, sino una nueva y potente manera de situar a los sujetos frente a una modernidad que los quiere liberar, paradójicamente, de su propia dinámica.