Entre antropología y política. La expedición etnográfica del etnólogo sueco Gustaf Bolinder a los Llanos Orientales colombianos.

En la década de 1930 no existía una formación especializada en antropología en Colombia, sin embargo, amateurs locales y especialistas extranjeros realizaron estudios arqueológicos y etnográficos desde finales del siglo XIX en este territorio. Los resultados de estas investigaciones dieron lugar a publicaciones en revistas europeas y colombianas, a la conformación de colecciones para museos y a la construcción de una red de actores interasados en estos temas. Para aquel entonces el saber antopológico circulaba de forma esporádica en las tertulias, las aulas de clase y la prensa nacional.  Si bien la institucionalización de la antropología tuvo lugar en 1941 con la creación del Instituto Etnológico Nacional, la instrumentalización de este saber para suplir diferentes necesidades del Estado viene de tiempo atrás. En esta comunicación analizaré la expedición a los Llanos Orientales dirigida por el etnólogo sueco Gustaf Bolinder, contratado por el Gobierno colombiano para realizar estudios etnográficos en esta región. Vale mencionar que la contratación de misiones de investigación extranjeras fue una herramienta usada por el Gobierno para definir políticas económicas, educativas, culturales, entre otras. En este contexto, ¿a qué respondió la contratación de una expedición etnográfica en el contexto político de la época?, ¿cuál era la utlidad de los estudios etnográficos de los pueblos indígenas de los Llanos Orientales?, ¿cuáles fueron los resultados de la expedición de Bolinder? y ¿cómo se articula esta experiencia con la posterior institucionalización de la antropología en el país?. Finalmente, reflexionaré sobre la relación histórica de las formas de hacer antropología con los proyectos estatales.


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