¡SE ARMÓ LA GORDA! REPRESENTACIONES DE LA BELLEZA, LA SALUD Y EL CUERPO EN EL ACTIVISMO FAT.

La obesidad, término biomédico utilizado para referirse al exceso de peso corporal, se ha definido como una enfermedad crónica, de origen multifactorial y prevenible que se caracteriza por la “acumulación anormal de grasa en el cuerpo”. No sin críticas, el indicador estadístico que se usa para determinar qué cantidad de grasa es patológica es el Índice de Masa Corporal (IMC). La biomedicina ha establecido los límites de la normalidad ponderal entre el 18-25 kg/m, y la obesidad en un IMC superior a 29.9kg/m². Sin embargo, a pesar de esta estandarización científica del peso, la gordura se ha representado y vivido siempre bajo patrones sociales y estéticos en relación al cuerpo que dependen de muchos factores, entre ellos  el contexto temporal/espacial, así como de las relaciones que los sujetos establecen entre sí en función de su edad, género o situación socio-económica. Teniendo en cuenta el carácter socialmente construido de la obesidad y la gordura, ¿quién es finalmente gordo y bajo que parámetros se configura su normalidad ponderal? ¿Qué respuestas se han dado a esta estandarización? En España si bien el activismo gordono es muy visible, resulta significativo el papel que juegan las redes sociales en la generación y difusión de un discurso que se enfrenta a esa clasificación corporal y a los efectos estigmatizantes que conlleva. A partir de esta idea, en nuestro texto pretendemos contextualizar la situación del activismo fat en España, antecedentes, mecanismos de expresión, canales de difusión y analizar los discursos y las representaciones del cuerpo, la salud y la belleza en la “gordosfera”.