¿RESPONSABILIDAD(ES) COMPARTIDA(S)? UN ESTUDIO DE LOS CAMBIOS EN SALUD REPRODUCTIVA-SEXUAL

Las hormonas son un producto del siglo XX. Los estudios acerca de estas moléculas coincidieron en tiempo y espacio con el auge de los estudios de género. En un momento en el que la sociedad, principalmente las Universidades estadounidenses, comenzaban a revisar las construcciones tradicionales de género y sexualidad. Las teorías de género impregnaron los estudios biológicos de la época, asignándoles un sexo a determinado tipo de hormonas. Actualmente es ampliamente conocida la presencia tanto de "hormonas masculinas", como de "hormonas femeninas" en distintos cuerpos. A pesar de ello se siguen empleando estos conceptos. Los estudios en hormonas no pertenecen exclusivamente al ámbito biológico, también tienen repercusiones sociales.Los estudios endocrinológicos llevaron a la aparición de la píldora anticonceptiva en 1960, que supuso un gran aporte para lo que Jeffrey Weeks (2012) llama "la gran transición". Fue tan relevante que pasó a ser "la píldora" o "the pill" en inglés, sin precisar ningún apellido. Medio siglo más tarde, tratamos de responder a algunas de las siguientes preguntas ¿Cómo afecta la "mentalidad anticonceptiva" a las relaciones afectivo-sexuales entre hombres y mujeres? ¿A quién se le atribuye la responsabilidad reproductiva y de qué manera? ¿Cómo influyen estas macropartículas en las construcciones de subjetividades masculinas y femeninas? Para contestar retomaremos ideas de Anne Fausto-Stearling acerca de la construcción de identidades, y de B. Preciado como el concepto de "industria farmacopornográfica". Para acabar presentaré algunas reflexiones surgidas durante mi investigación en centros de Planificación Familiar, espacios típicamente destinados a la "mentalidad anticonceptiva".