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Los dilemas de las Antropologías postculturalistas. Pensando en voz alta entre el dinamismo de la heterodoxia teórica y la necesidad de una solidez convencional

Modelos teóricos en mayor o menor medida eclécticos, vinculados a perspectivas posestructuralistas, constructivistas o sistémicas, que hunden sus raíces en tradiciones y marcos filosóficos que articulan no solo debates humanísticos, sino también cuestiones complejas que conectan, de manera potencial, con otras disciplinas sociales, e incluso con otras ramas científicas. En cierto modo este es el background de las perspectivas y aportes teóricos en el que desde hace ya unas décadas, puede encuadrarse a la antropología social y cultural en sus diversas variantes, singularmente en la norteamericana y todas las que de un modo u otro dialogan con ellas, pero también en buena medida en la continental o en otras como la Latinoamericana. Este panorama es percibido de manera francamente desigual en el seno de una disciplina permanentemente en crisis. En algunos casos esta tendencia se percibe como una debilidad, como el factor clave que impide que la disciplina genere sus “propias teorías”. En otros casos, la percepción es justo la contraria, y se apuesta por redoblar la apuesta por la experimentalidad conceptual, como vía para recobrar el espacio perdido en los grandes debates públicos. La principal intención del trabajo, es remarcar la necesidad de encontrar algún tipo de equilibro entre el dinamismo generado por las posiciones de heterodoxia teórica y la solidez convencional necesaria para establecer grandes marcos comunes que permitan estructurar debates teóricos y posiciones comunes desde la diversidad disciplinar claro está.
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